Iban 36 minutos del segundo tiempo, cientos de aficionados del Deportivo Cali descendieron de las tribunas del Estadio 12 de Octubre en la ciudad de Tuluá e invadieron la cancha, lo que motivó al árbitro a finalizar el partido.
La mayoría de futbolistas y el juez lograron escapar de los hinchas, mientras algunos jugadores del Cali se quedaron en el campo y fueron increpados por la profunda crisis que atraviesa el equipo caleño.
Otros hinchas trataron de arrinconar en el banco de suplentes al entrenador Mayer Candelo, quien salió del campo entre los empujones de la hinchada del Cali, uno de los equipos tradicionales de Colombia.
Los efectivos de seguridad que estaban en el campo de juego no pudieron evitar el ingreso de los furiosos hinchas caleños y hasta el momento las autoridades no han dado un balance de heridos o detenidos.
El Deportivo Cali está último en el certamen Colombiano con ocho puntos en 13 fechas con un triunfo, cinco empates y siete derrotas.